El apego y la alimentación complementaria ¿tienen relación?

Cuando hablamos de iniciar la alimentación en nuestros hijos, ya sea por método «tradicional» o BLW, siempre nos centramos en los alimentos, en si se aguanta erguido, si traga, si mastica, si coge la comida… Pero poco se habla del momento emocional que vive en ese momento el bebé. Ni tampoco de la importancia del apego.

Durante el primer año de vida el cuerpo no solo experimenta infinidad de cambios a nivel motor que son los que más se ven a primera vista, sino que, a nivel afectivo están sucediendo muchísimas cosas determinantes para el desarrollo final tanto de su personalidad como de su relación con su madre, padre y/o cuidadores.

Me explico. El bebé nace con la necesidad de establecer vínculos afectivos que además son fundamentales para su supervivencia. Y el más importante de todos es el vínculo del apego.

¿Qué es el apego?

Es un vínculo emocional que desarrolla el niño/a con sus padres, o cuidadores, y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad.  Su estado de seguridad, ansiedad o temor estará determinado en gran medida por la capacidad de respuesta de su principal figura de apego.

¿Cómo desarrollar un buen apego con nuestro bebé?

Lo principal es entender las señales que nos lanza y la forma que tiene de comunicarse con nosotros. Como padres es vital crear una base de seguridad y confianza, responder a sus necesidades, mostrarle afecto mediante los abrazos, las caricias, sonrisas, los momentos de juego que compartimos…

¿Por qué es importante el apego en el inicio de la alimentación complementaria?

Durante el periodo de lactancia, ya sea materna o con leche de fórmula, se establecen vínculos con las personas que los cuidan. Desde las 6 semanas hasta aproximadamente los 6/8 meses prefieren los rostros familiares y reconocen a la madre y; a partir de los 6 meses hasta los 18, el inicio de la alimentación complementaria, los niños empiezan a experimentar la ansiedad por separación y el rechazo a extraños.

Con todo esto que os acabo de explicar os vengo a decir que debemos tener en cuenta y saber que en esa etapa de nuestros bebés experimentan tantos cambios a todos los niveles que muchas veces se ven reflejados en su actitud con la comida:

  • Es que solo come si está con la madre, no quiere con nadie más.
  • Es que la leche materna no la quiere en vaso o biberón.
  • Es que solo come si la papilla o los sólidos si se los da su madre.
  • Es que solo conseguimos que muestre interés por la comida los fines de semana (cuando las figuras paternas están con ellos).

¿Te suenan algunas de estas situaciones? ¿Se las has oído a alguien cercano? Habitualmente achacamos este tipo de comportamientos a que no quieren colaborar, que muestran rechazo por la comida, que no tienen interés, que están en modo caprichoso… ¿No será que entre esos innumerables cambios que está experimentando le falta la figura de apego?

Ojo, no digo que esa sea la explicación a todo pero sí que es una variante que debemos tener en cuenta. Echando la vista atrás sí he reconocido algunas de esas pautas en el BLW de mi peque, incluso ahora que tiene 4 años, hay días de «mal comer» en los que simplemente necesita ese apego que no desaparece nunca por mucho que crezcan.

Cuando llegue la hora de comer ten en cuenta estos consejos, si me puedo permitir dártelos, que a mí me funcionaron muy bien durante todo nuestro BLW y a día de hoy sigo practicándolos:

  • Haz de ese rato un momento entre vosotros, que te vea sonreír, aprobar sus logros, que vea orgullo en tus ojos. Muestra tus sentimientos positivos ante sus esfuerzos.
  • Cuánto más positivo sea el momento de la comida y más lo disfrute sin presiones, riñas, seriedad o sensaciones negativas; créeme, más disfrutará tu bebé y estará con más predisposición porque sabrá que ese momento no alberga nada malo, al contrario. Disfruta tú también y vive esos momentos.
  • Crea recuerdos positivos alrededor de la mesa, influyen tanto, tanto, tanto en cómo lo hará conforme crezca. Lo veo en mi hijo así que de esto sí puedo hablarte 100 % segura.
  • Y repite como un mantra esto que voy a decirte: lo estás haciendo bien, criar y educar es muy difícil pero lo estás haciendo bien. Repítelo y cree en ello.

«El éxito con nuestros hijos en un futuro no se medirá por lo que les hemos dado materialmente, sino por la intensidad y calidad de las relaciones afectivas que hemos sido capaces de construir con ellos desde la infancia»

¿Qué piensas al respecto? 

BLW MÉTODO

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